lunes, 29 de octubre de 2007

La conquista del "espacio interior"


Un equipo internacional de expertos se ha embarcado en la iniciativa más ambiciosa hasta ahora en tecnología de exploración. Su fin es sondear la Tierra hasta profundidades nunca alcanzadas. Quieren conocer el origen y el futuro de nuestro planeta y la vida, saber por qué se producen seísmos y contribuir a su predicción, atravesando la corteza terrestre desde el lecho marino hasta llegar al manto, que forma el 80% de la Tierra.

El protagonista es el buque japonés de perforación submarina Chikyu, que pretende obtener datos sismológicos, volcánicos, geológicos, medioambientales y climatológicos en la falla de Nankai, 600 kilómetros al suroeste de Tokio, en el Pacífico.
La corteza está formada por unos 72 kilómetros de roca sólida bajo los continentes, pero su espesor es de menos de 8 kilómetros bajo los océanos y en la depresión de Nankai es relativamente fina, sólo 7 kilómetros. Allí se solapan dos grandes placas tectónicas y se origina el 90% de los terremotos que sufre Japón, que registra el 20 % de todos los superiores a 6 grados en la escala Richter.

Además de ofrecer pistas sobre acontecimientos del pasado, como el mortífero maremoto que golpeó en diciembre de 2004 los países ribereños del océano Indico, y sobre el origen y evolución de la vida en los últimos 4.600 millones de años, el experimento de perforación de la corteza terrestre en la depresión de Nankai permitirá conocer mejor la historia climática de la Tierra.

El padre de la iniciativa es Asahiko Taira, del Centro Japonés para la Exploración de las Profundidades de la Tierra, responsable de la operación del Chikyu. "Se me ocurrió esta idea en 1990, cuando pensé que si Rusia y EE UU investigaban el espacio exterior, Japón podría liderar la exploración del espacio interior, es decir, de las profundidades del mar", señaló Taira a este diario. Ahora que "esta expedición es realidad me siento más entusiasmado, pero más responsable por el apoyo popular e institucional de que goza, y porque genera muchas expectativas", aseguró.

El barco tiene por delante un largo trabajo. En la primera etapa, que concluye en febrero de 2008, se intentará perforar en seis sitios hasta 1,5 kilómetros de profundidad. En la segunda (en 2008 y 2009), se taladrará de 3 a 3,5 kilómetros bajo el lecho marino, con lo que se batirá una marca mundial, pues el pozo más profundo excavado hasta la fecha tiene 2,1 kilómetros. En la tercera (de 2009 a 2010) se intentará hacerlo de 5,5 a unos 6 kilómetros, para instalar un sistema de control en la falla sísmica, que permanecerá allí uno o dos años, mientras se completan los sensores del definitivo sistema de control, que se instalarán en la cuarta etapa (de 2010 a 2011).

Un día, no muy lejano, seremos capaces de anticiparnos a los terremotos…y con ello de paliar sus efectos destructivos y las muertes que acarrean…

1 comentario:

Estrella dijo...

Ecuaciones paralelas, salvarse gracias al trabajo de profundizar...

Una finalidad de la humanidad: preservarse de los desastres naturales. Cuanto más se adentran los científicos hacia el núcleo de la geosfera, mayor perspectiva de reaccionar con anticipación ante los desastres naturales relacionados con los cambios en ella.

Una finalidad de un individuo: preservarse de las programaciones de su familia, ser libre en suma. Cuanto más nos adentramos en el autoconocimiento, que en parte es adentrarnos en el conocimiento de nuestro árbol genealógico, mayor perspectiva de reaccionar a sus trampas, repeticiones, falsas identidades, misiones locas y programaciones encorsetadas.
¨
Un saludo desde el camino...